Este artículo explora en profundidad el rol y la definición del empresario en el ámbito mercantil, proporcionando un entendimiento claro del concepto y sus obligaciones legales. Abordaremos temas esenciales como el significado de empresario y comerciante según el Código de Comercio, las características fundamentales que definen a un empresario, y el impacto de las reformas legales en este concepto. Además, ofreceremos una explicación detallada de qué constituye una empresa y cuál es su propósito final. Este artículo es una guía completa para cualquier persona interesada en entender los elementos clave de la empresa y el empresario en el contexto mercantil.
CONCEPTO DE EMPRESARIO
El empresario mercantil se define como una persona física o jurídica de naturaleza privada que actúa en nombre propio y realiza una actividad comercial, industrial o de servicios para el mercado. Este estatus público requiere su inscripción en el registro mercantil y la obligación de llevar una contabilidad ajustada al Código de Comercio, estando sujeto a un régimen concursal especial.
Aunque el Código de Comercio no proporciona una definición específica de «empresario», sí establece una enumeración de los sujetos mercantiles – el comerciante individual y el empresario social o sociedades mercantiles – y define el concepto de comerciante. Es importante aclarar que no todos los empresarios son comerciantes, aunque todo comerciante es, de hecho, un empresario.
El concepto de empresario fue incorporado al Código de Comercio debido a la reforma introducida por la Ley de 21 de julio de 1973. Esta reforma convirtió los conceptos de empresario y comerciante en sinónimos y se introdujeron efectivamente en el Derecho mercantil español como resultado de la reforma de la Ley 19/1989, de 25 de julio. En términos prácticos, este cambio significa que aquellos que realizan actividades agrícolas o cooperativas, aunque no realicen actividades mercantiles, también son considerados empresarios.
Pese a la ausencia de un concepto jurídico de empresario en el Derecho mercantil vigente, se puede interpretar este concepto a partir del marco legislativo existente. Se considera empresario a toda persona, natural o jurídica, que ejerza en nombre propio una actividad económica de producción o distribución de bienes o servicios en el mercado, asumiendo la titularidad y las obligaciones derivadas de dicha actividad.
Para ser considerado empresario, una característica fundamental es que la actividad que se desarrolla debe ser económica, es decir, tiene como objetivo obtener los máximos beneficios al mínimo coste. No importa el tipo de actividad, sino la forma en que se realiza. En este sentido, también son consideradas empresarias las entidades sin ánimo de lucro que utilicen métodos de optimización en la gestión de los factores de producción, aunque no se repartan los beneficios de la actividad.
Además, el empresario debe realizar una actividad para el mercado, destinada a satisfacer las necesidades de terceros. No importa si el empresario trabaja para uno o varios clientes, lo relevante es que el éxito o fracaso de su actividad dependa del grado de satisfacción de necesidades ajenas.
Finalmente, la actividad del empresario debe ser organizada, lo que supone la administración y gestión de los medios de producción siguiendo un plan previo. De este modo, podemos definir la actividad del empresario como una actividad profesional, económica, dirigida al mercado y organizada.
LA EMPRESA, UNA DESCRIPCIÓN GENERAL
En cuanto al concepto de empresa, podemos definirla como una organización compuesta por recursos humanos, técnicos y materiales, cuyo objetivo final es la creación de un producto o la prestación de un servicio para cubrir, a cambio de un precio, una necesidad de mercado.
ASPECTOS ESENCIALES DE LA EMPRESA
El concepto de empresa puede ser analizado desde diversos ángulos, sin embargo, hay ciertos elementos que son universalmente reconocidos. En este segmento, exploraremos estos aspectos esenciales para un mejor entendimiento de lo que comprende una empresa.
Tipos de Empresas
Primero, es crucial comprender que el concepto amplio de empresa puede incluir varios elementos, desde la organización hasta el conjunto de actividades y patrimonio. Aquí, distinguimos principalmente dos tipos de empresas:
Empresas de Cartera
Estas empresas no se revelan al exterior. Actúan principalmente en la administración de inversiones y se caracterizan por su discreción.
Empresas con fondo de comercio
Estas empresas son visibles para el público. Poseen un local, instalaciones, mercancías, y demuestran lo que comúnmente se conoce como publicidad visual.
La Empresa en el Derecho Mercantil
En segundo lugar, es importante subrayar el lugar de la empresa dentro del Derecho Mercantil. Este campo del derecho se ocupa principalmente de las empresas y empresarios, sin importar la forma que adopten. En esencia, el Derecho Mercantil es el derecho de las empresas.
COMPRENDIENDO EL CONCEPTO UNITARIO DE LA EMPRESA
El término «empresa» denota una unidad económica, pero ¿es también una unidad desde el punto de vista jurídico? Para entender esto, exploraremos cómo se contempla la empresa tanto en el contexto económico como jurídico.
La Empresa como Unidad Económica
Económicamente, se puede deducir la concepción unitaria de la empresa a partir de varios preceptos:
- Artículo 401 del Código Civil (CC): Este artículo sostiene que no se puede exigir la división de la cosa común si eso la hace inútil para el uso a que se destina.
- Artículo 1056 del CC: Este trata sobre la conservación de la empresa o la preservación indivisa de una explotación económica.
- Artículo 334 del CC, apartado 5º: Al tratar los inmuebles por destino en relación con una empresa, se destaca la permanencia y el criterio unitario de la misma.
- Código de Comercio: Proporciona un tratamiento unitario en varios preceptos, como el poder persistente del factor a pesar de la muerte del principal (art.290), o la indemnización al mancebo de los gastos extraordinarios aunque no haya sido pactada (art.298).
La Empresa como Unidad Jurídica
Jurídicamente, el desafío es determinar si la empresa funciona como una cosa en las relaciones contractuales, es decir, si es una verdadera individualidad. Aquí entran en juego las relaciones contractuales y reales:
- Relaciones contractuales: Aquí no hay duda; el negocio se traspasa, se vende, se aporta a una sociedad.
- Relaciones reales: Este punto ha sido objeto de debate. Sin embargo, el Código Civil en su art.475 menciona el derecho de usufructo sobre una explotación mercantil e industrial, y la Ley de Sociedades de Capital en su art.66, al tratar la aportación de una empresa, se refiere a la empresa como un conjunto.
DESGLOSANDO LOS COMPONENTES DE LA EMPRESA
La empresa, en su totalidad, se compone tanto de un activo como de un pasivo. Entender estos componentes y cómo interactúan entre sí puede proporcionar una comprensión más profunda del funcionamiento interno de una empresa.
El Activo de la Empresa
El activo de una empresa está compuesto por bienes tangibles, como inmuebles, dinero y mercancías. También incluye derechos y una aptitud especial que estos elementos poseen para producir determinados rendimientos o beneficios, como la clientela y el crédito comercial.
El Pasivo de la Empresa
Por otro lado, el pasivo de una empresa refleja las deudas que tiene el propietario de la empresa debido a la actividad comercial. Desde el punto de vista económico, no hay duda de que estas obligaciones forman parte de la empresa. Sin embargo, desde la perspectiva jurídica, la cuestión es más compleja. La transmisión de la empresa no implica necesariamente la cesión de deudas, ya que esto afectaría a los acreedores.
IDENTIDAD ÚNICA DE LA EMPRESA: SIGNOS DISTINTIVOS
Los signos distintivos son elementos cruciales que permiten identificar y diferenciar una empresa de sus competidores. Estos elementos son una valiosa propiedad de la empresa y se clasifican en la siguiente manera:
El Nombre Comercial
El nombre comercial es cualquier signo que pueda ser representado gráficamente y que identifique a una empresa en el mercado. Este nombre sirve para distinguirla de otras empresas que desarrollan actividades similares. Tanto los comerciantes individuales como las sociedades deben actuar en el mercado con un nombre. Cabe recordar que el Código de Comercio se ocupa del nombre de las compañías, pero no del nombre del comerciante individual.
Los Rótulos
Los rótulos son signos con los que la empresa se anuncia al público, ya sean patronímicos o de fantasía. Están sujetos al régimen transitorio que establece la Ley 17/2001, de 7 de diciembre, de Marcas.
La Marca
Una marca es cualquier signo que pueda ser representado gráficamente y que sirva para distinguir en el mercado los productos o servicios de una empresa de los de otras. La Ley 17/2001, de 7 de diciembre, de Marcas, regula las marcas y los nombres comerciales.
COMPONENTES FUNDAMENTALES DE UNA EMPRESA
Las empresas están conformadas por diversos factores esenciales que se suelen clasificar de la siguiente manera:
Factor Humano
Este factor engloba a todas las personas que forman parte de la empresa, desde los trabajadores hasta el empresario.
Factor Material o Económico
Este componente abarca todas las inversiones, bienes y el capital que forman parte del activo de la empresa.
Factor Organizativo
Este factor se refiere a la estructura que adopta la empresa para combinar y coordinar de manera efectiva los factores material y humano.
TIPOS DE EMPRESAS
Las empresas pueden clasificarse según distintos criterios, entre los que se incluyen su tamaño, actividad, ámbito de actuación, cuota de mercado, titularidad del capital y forma jurídica.
Según el Tamaño
Basándose en su balance general anual, volumen de negocios anual y número de empleados, las empresas pueden clasificarse en:
- Microempresa
- Pequeña empresa
- Mediana empresa
- Gran empresa
Es importante mencionar la definición de PYME acorde a la Recomendación de la Comisión Europea 2003/361/CE, que clasifica a las empresas en micro, pequeñas y medianas según su volumen de negocios anual, su balance general anual y el número de empleados.
Según la Actividad
Las empresas pueden clasificarse de acuerdo con el sector económico en el que operan:
- Empresas del sector primario
- Empresas del sector secundario
- Empresas del sector terciario
También se pueden clasificar en empresas industriales, comerciales y de servicios, cada una con sus respectivas subdivisiones.
Según su Ámbito de Actuación
Las empresas pueden operar en diferentes niveles geográficos, lo que las clasifica en:
- Empresas locales
- Nacionales
- Multinacionales
- Transnacionales
Según la Cuota de Mercado
Las empresas pueden ser categorizadas como empresas aspirantes, especialistas, líderes y seguidoras, dependiendo de su participación en el mercado.
En Función de la Titularidad del Capital Social
Las empresas pueden ser privadas, públicas o cooperativas, dependiendo de la propiedad de su capital.
Por la Forma Jurídica
Las empresas pueden clasificarse según su estructura jurídica, que puede ser individual o colectiva, y dependiendo de si operan bajo una forma societaria, que a su vez puede ser una sociedad mercantil o una cooperativa. Las sociedades mercantiles se pueden clasificar en sociedades personalistas y sociedades de capital, y cada una tiene varias subdivisiones.
EMPRESA Y SOCIEDADES DE CAPITAL
Las sociedades de capital representan una de las formas en las que se puede constituir y operar una empresa. Resulta importante resaltar que una de las posibles aportaciones sociales, tanto durante la constitución como en un aumento de capital de una sociedad anónima o de responsabilidad limitada, puede ser una empresa.
Se trata de una aportación no dineraria, sujeta a las normas generales sobre dichas aportaciones, de acuerdo con el tipo de sociedad. Además, es relevante considerar lo establecido en el artículo 66 de la Ley de Sociedades de Capital, que impone la obligación de saneamiento al aportante en caso de vicio o evicción que afecte a la totalidad o a elementos esenciales para la explotación normal de la empresa o establecimiento aportado.
Pueden explorarse los siguientes temas relacionados:
- Aportaciones no dinerarias en la constitución de una sociedad limitada
- Aportaciones no dinerarias en casos de aumento de capital de una sociedad limitada
- Aportaciones no dinerarias en la constitución de una sociedad anónima
- Aportaciones no dinerarias en caso de aumento de capital de una sociedad anónima
Un caso especial lo representan las sociedades familiares y los protocolos familiares.






